Hasta que Bob no llegó a casa, no se dio cuenta de que había perdido la llave.
No sólo me riñeron sino que me castigaron también.
Abajo cayó una docena de cajas.
De surgir una emergencia, llama a Jim.
De ser Bob un poco más sensato, no se metería en líos.
De haber estudiado Tim un poco más, habría aprobado.
Sólo después de semanas de práctica debería Bill intentar ese salto.
Ni por un momento se dio ella cuenta de lo que estaba ocurriendo.
Raras veces he visto un espectáculo tan increíble.
De necesitar algo, llámame.